martes, 19 de enero de 2010

La Extraña Muerte de Sid Vicious






El 10 de Mayo de 1957, una joven hippie drogadicta llamada Anne Beverley dio a luz en Londres a un hermoso niño, fruto de una relación que mantuvo con un guardia del Palacio de Buckingham, al que puso de nombre John Simon Ritchie, y que años más tarde sería mundialmente conocido como Sid Vicious. 21 años después, el 2 de Febrero de 1979, Anne Beverly le suministraría a su propio hijo la droga que acabaría con su vida. Así lo recordaba Malcolm McLaren, manager de los Sex Pistols: "Una vez que saqué a Sid de la cárcel, tras la muerte de Nancy, me di cuenta de que tenía un gran problema: Anne Beverley. La madre de Sid no sólo era drogadicta sino que también durante algún tiempo fue traficante de drogas, y ahora estaba negociando con varios tabloides sensacionalistas para sacar dinero con todo lo que había sucedido. Ambos compartían la misma habitación de hotel y Anne siguió alimentando aquellos malos hábitos, lo que hizo que Sid terminara siendo totalmente dependiente de ella. Una noche me llamaron del hotel para que fuera inmediatamente: Sid estaba en un estado lamentable acurrucado en un rincón sangrando. Había roto una bombilla del cuarto del baño y con los cristales se había cortado las venas. Cuando la ambulancia y la policía llegó, Vicious intentó saltar por la ventana del piso 15, así que le pusieron una camisa de fuerza y fue llevado al hospital de Bellevue.


En ese momento supe que tendría que hacerme cargo de él y me puse a buscar un buen abogado que lo defendiera de la acusación de asesinar a Nancy. Después de entrevistar a todos los pesos pesados en Manhattan, contraté F. Lee Bailey, puse el dinero sobre la mesa y me fui al Reino Unido donde yo tenía mis propios problemas judiciales. Sid salió en libertad de nuevo el 1 de Febrero de 1979 y para celebrarlo, a pesar de llevar casi dos meses límpio de drogas, Sid quiso volver a probar un poco de heroina. Minutos después Sid sufrió un colapso. Anne y sus amigos intentaron reanimarlo, y cinco minutos después volvió en sí. El juicio daría comienzo la mañana siguiente, así que acordaron retirarse a descansar. En algún momento de la noche Vicious se despertó, cogió el resto de la heroína que tenía su madre y se la inyectó. Luego se arrastró hasta la cama, donde, al cabo de un rato y tras quedarse dormido, murió. A la mañana siguiente Anne me llamó por teléfóno, no sabía que hacer. Sid llevaba muerto 6 horas, las mismas horas que pasó mirándolo fijamente sin saber qué hacer. Estaba aterrorizada porque si llamaba una ambulancia, la policía acudiría también y la arrestarían". Tras la muerte de Sid, Anne recibió un cuarto de millón de libras en concepto de royalties y derechos de las futuras ganancias del nombre de su hijo muerto. Abandonó Londres y se mudó a Swadlincote, un pequeño pueblo situado en el condado de Derbyshire, Reino Unido. Se llevó con ella todo lo que le importaba: sus perros y gatos, los discos de oro y de platino de los Sex Pistols, fotografías, carteles y diversos objetos del grupo. Y allí vivió sola, con la única compañía del alcohol y las drogas, hasta que, atormentada por todos los sucesos de su vida, decidió suididarse para reunirse de nuevo con su hijo el 16 de Septiembre de 1996.

Unos años antes de morir, Anne, le confidenció al oficial de la N.Y.P.D. quién llegó ese día de Enero a retirar el cadáver de Sid Vicious. Que ella misma fué quien decidió tomar las riendas del asunto, y como una "buena madre" le suministró una dósis de heroina equivalente a 3 dosis, además del alto grado de pureza de la sustancia. 80% de pureza, lo normal que se conseguía en aquella época en las calles de New York era de un 35%. La razón por la cual Anne decidió asesinar a su propio hijo fué a petición del mismo Sid, le aterraba la idea de volver a prisión por el asesinato de Nancy y pasar los próximos 25 años de su vida dentro de una celda. Según las propias palabras de Anne, dijo que "había sido un acto de salvación para su hijo, pues no hubiera soportado verlo encerrado de por vida."